domingo, 27 de noviembre de 2016

Alguna tarde de abril...

Me quieres porque no tengo miedo a perderte.
Por una seguridad sin cuerdas.
Por unos nudos sin fuerza.
Por unos sentimientos que no coaccionan
ni amenazan
con la quietud del conformismo.

Me quieres porque no pienso en si te quiero.
No me hace falta.
Pierde sentido cuando no queda ni uno libre
de tus noches.

Me quieres porque las metáforas son más realidad
que magia
sin dejar de serlo.
Nos quedan muchos trucos,
sin saber bien como hacerlos.

Me quieres,  imagino, porque aun no te he dado motivos para no hacerlo,
y me da miedo
esa tranquilidad en la que duermo
"sin ahogarme en el fuego o
arder en el agua".

Quiero que me quemes
y luego me quieras
hasta enfriarme cuando
te vayas.

Cuando me vaya.

Quiero,  quiero... quiero no dejar de quererte incluso cuando me encuentres.

CelesteRegner.


martes, 15 de noviembre de 2016

Hoy me siento vieja.

Papá decía : Miel y limón.
Abrazos de canela.
Susurros tibios.
Besos en la frente.
Miradas de ternura.
Chapetas encendidas.
Sudores fríos.
Frío en su calor.
Sábanas templadas.
Mamá decía : Leche y miel.
Madrugadas en vela.
Velas encendidas.
Ojitos apagados.
Lágrimas de fiebre.
Delirios de mimo y chocolate.
Calma disfrazada.
Pasillos infinitos.
Esperas tenues,  como la mañana, que siempre llega.
Miel,  leche y limón no,  que la leche y el limón se cortan.
Pero miel,  miel.  Siempre fue miel.
Mamá y papá mirando
hacia abajo en una sola dirección.
No era tan malo estar enfermo de niño,
si te agarran de la mano y te besan en la frente
a la vez,
dos personas que una vez fueron una,
y que en su debilidad retornan
para ser tu
fortaleza.
Miel, miel.  Siempre fue miel.