lunes, 22 de mayo de 2017

Estoy y no soy.

Me quedo con el hilo de las historias que me dejan fría para así, cuando vayan pasando, tejerme un abrigo con el recuerdo.
Me arropo con la nostalgia y amarrada al minimalismo intento ahorrarme los adornos de melancolía y tristeza. Pero a veces se me cruzan los cables y los dedos
y los consejos de quien me enseñó a aprender de los demás en lugar de desaprender lo que no necesitaba para así crecer, yo por mi, conmigo.
Sólo quiero decir que a veces me siento sola y tengo frío. Pero saco el abrigo de la experiencia, que me susurra que no todo estuvo mal. Saco el abrigo de los recuerdos y me revive la poesía amiga de los besos en la frente y los abrazos por la espalda. Me olvido de los cuchillos de indiferencia. Vuelvo a sentirme yo. Me lanzo de nuevo al frío. Sigo tejiendo la vida.

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